Háblate desde el amor

Por Gabriela Brizio

Escribir, escribir, escribir ¿por qué lo hacemos? Chance para algunos se vuelve una relación secreta con uno mismo donde logramos ordenar nuestras ideas, entender todo aquello que llevamos dentro. Algunos lo mantienen en privado y otros, como yo el día de hoy, hará esto un poco más público. Por un rato he luchado con mi imagen física, veo ahora tras mucho tiempo en proceso que mi físico no es el problema en sí. Es más bien el consumo sistemático que he tenido por años sobre cómo los cuerpos deben verse para ser aceptados y ¿saben qué? Descubrí que no estoy sola.

En un mundo en donde la cultura de las dietas se ha vuelto viral, tenemos así que los cuerpos “delgados” son siempre los más saludables. Pero el sistema va más allá, porque no es sólo la “salud” de un cuerpo delgado, si no los estándares de belleza que vienen con ello. Los malditos estándares de belleza inalcanzables porque cambian constantemente, se vuelven un unicornio donde siempre nos falta o sobra algo, ya saben, altura, peso, senos, nalgas, sonrisa, edad. Todo, absolutamente todo es juzgado mediante esos estándares y nos convertimos de una u otra forma en algo insuficiente, incompleto que siempre tiene algo que cambiar de sí mismo, pero que aún cuando se llegase a alcanzar, nunca sería suficiente porque no hemos aprendido a ver al cuerpo más allá de su característica de objeto y no a nivel funcional. Nos hemos enfocado tanto en las dietas que olvidamos que somos seres multidimensionales que viven, respiran y digieren la vida mediante nuestras emociones, ideas y sentidos.

Este camino propio no es lineal, sin embargo, puedo decir que hay algunas cosas que me han ayudado a ir tomando todo como un paso a la vez. Y bueno, de esto trata este escrito. Porque ante un sistema, a veces, son las pequeñas acciones diarias las que nos ayudan a combatirlo con amor. Como siempre, no me creo la persona que cuenta con verdades absolutas, así es que si crees que hay formas de ampliar o mejorar esta lista, hagámolo juntas.

  • Acompañamiento psicológico: A veces es importante entendernos mejor y la ayuda y guía de expertos siempre es importante. A lo largo del tiempo he aprendido la importancia de priorizar la salud mental por sobre todas las cosas. Sé que algunas veces esto puede parecer inalcanzable en tiempos modernos por cuestiones de tiempo y dinero, sin embargo, existe un gran número de organizaciones que pueden apoyarte en este proceso de sanación y descubrimiento. Una de ellas Cruces X Rosas.
  • Creación de redes de apoyo: Esto puede verse como amigos, familiares y pareja. Todas aquellas personas donde tu cuerpo y tu mente se sientan seguras para existir en plenitud ¡ahí es!
  • Desintoxicarse del consumo de contenido nocivo: Esto puede parecernos algo simple, pero en un mundo de redes sociales a veces no lo es. Sin embargo, debemos de ser conscientes de que es lo que vemos en la tele, las películas y ¿Por qué no? En nuestro celular. Las redes sociales se han vuelto el principal promotor de la cultura de las dietas y la falta de representación de cuerpos diversos, nos vuelve propensos a normalizar ciertos discursos e ideologías dañinas para nosotros. Pero no estamos solas, hay contenido que habla de esto, de personas que están luchando con esto y ¿adivina qué? ¡cada vez somos más!
  • Hablarnos desde el amor: Las palabras importan y tienen poder, hablarnos a nosotros mismos desde el amor puede ser el trabajo más difícil que debamos en nuestra vida y sin embargo, el que más vale la pena empezar a practicar. Los discursos estereotipados y de desprecio a nuestro cuerpo sobreviven porque necesitan de todos nosotros para seguir. Más de una vez yo me he descubierto a mí misma replicando esos discursos hacia el exterior y también hacia el interior. Y esas palabras que me digo a mí misma, son las que más lastiman. El amor propio no es una panacea o un ideal, porque no se trata de amarnos a nosotros mismos cuando llegamos a la meta, es aprender a cómo hablarnos y amarnos cuando no tenemos ganas de hacerlo, justo cuando estamos en lo que pensamos es “la peor” versión de nosotros mismos. Es construirnos, escucharnos y cuidarnos incluso cuando creemos que no vale la pena. El amor es el punto de partida y la meta final ¡SIEMPRE!
  • Cuidar nuestra salud (en todos los ámbitos): Este último es algo que agrego en lo personal, recordarnos como dije al principio que el ser humano es más que una sola dimensión es importante. Si bien, mucho del trabajo es interno, debemos siempre tomar en cuenta nuestra salud como algo multidimensional en el que el cuerpo como objeto es solo una de las cosas que lo componen. Puedo agregar también, que ya hay cada vez más creadores de contenido del área de la salud que buscan este tipo de aproximación integral a la salud, donde no emiten un diagnóstico desde tu peso, si no desde la empatía ¡Busquémoslos porque ahí están!

Este probablemente sea mi escrito más positivo hasta ahora, pero es que el día de hoy me dieron ganas de soñar en la diferencia. En creer en la revolución de amarnos plenamente y en recordarles a cualquier persona que esté leyendo esto ¡tú eres suficiente! ¡Rebélate, encuéntrate, libérate! Y para hacerlo, no hay mejor día que empezar hoy, con poquito, pasito a pasito pero siempre con mucho amor.

ACTUALIZACIÓN: El Sábado 30 de Julio, en CrucesxRosas y Amorosamente realizaremos un taller que no te puedes perder! Un intensivo encuentro para hablar de:

  • Mitos alrededor de la belleza
  • Cómo deconstruir ideas limitantes sobre el cuerpo
  • Cómo tener una auto imagen sana / equilibrada y confiable (no distorsionada) y más.

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